ESCUELA DE COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE

PASTORAL UNIVERSITARIA

PASTORAL PROFESIONAL

VICARIA EPISCOPAL DE PASTORAL MISIONERA

ESCUELA DE COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE

CONCILIATURA Y SEPARACIONES MATRIMONIALES

COREMI

SECRETARIADO DE PASTORAL CATEQUETICA

1. RESEÑA HISTÓRICA

En julio de 1977 un grupo de amigos, motivados y cuestionados por la situación del momento, acogió el llamado de la Iglesia con respecto a la evangelización y al compromiso de los católicos en la Arquidiócesis de Medellín. Fue una brillante idea que partió de las orientaciones presentadas por el Papa Pablo VI en su exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi (Sobre la evangelización del mundo contemporáneo) y que pretendía que en esta Iglesia particular se viviera la experiencia de las Comunidades Eclesiales de Base, de las cuales ya nos hablaba la segunda conferencia general del episcopado latinoamericano, realizada en Medellín en 1968. Esa fue, entonces la motivación inicial de la cual surgió la Escuela de Comunidades Eclesiales de Base que en el día de hoy se propone formar líderes parroquiales para que sean una ayuda eficaz en los diversos campos de la pastoral parroquial.

Aquel grupo de amigos que consideramos fundadores fue liderado, entre otros por el hoy presbítero Enrique Gil, en ese momento aspirante al diaconado, por el diácono permanente José Miguel Kiuwan, cristiano de tiempo para esa época, por Laura Rita Hernández, profesora de uno de los Colegios de la ciudad de Medellín, por Ignacio Ocampo, teólogo y profesor, hoy diácono permanente, por Mario Gonzáles, empleado de una empresa de seguros, por Ligia Ávalos, esposa del anterior y animadora de centros de formación familiar, y por algunos más que, animados por la fe en el Señor Jesús, empezaron a reunirse con el fin de trabajar para seguir y cumplir los planteamientos de la Iglesia, expresados en el Concilio Vaticano II (1962-1965), Evangelii Nuntiandi (1975), Puebla (1979) y demás documentos eclesiales que abogaban porque empezáramos a vivir de nuevo en comunidad. Después de algún tiempo de estudiar, meditar y proyectar sus inquietudes, presentaron un plan de estudios al señor Arzobispo de Medellín, Monseñor Tulio Botero Salazar, quien aprobó el proyecto y así se inició la Escuela de Evangelización de Comunidades Eclesiales de Base, hoy denominada Comunidades Evangelizadoras, cuyo primer local fue en uno de los salones del primer piso de la antigua Curia Arquidiocesana. El proyecto de estudios se inició con el tema de relaciones humanas, en julio de 1977, con unos ochenta (80) alumnos, divididos en dos grupos. Para 1997 la Escuela contaba con 140 alumnos, la dirigía Laura Rita Henao y funcionaba en el INSAP, Instituto para catequesis, ubicado en la carrera 40 con calle 69 A. Otros lugares donde la Escuela ha funcionado son: El CEIPA, las Hermanitas de los pobres, la UPB de la Playa y hoy en el bloque A del bachillerato de la Universidad Pontificia Bolivariana.

En la orientación de la Escuela han estado, entre otros:
Como Vicarios y Asesores los Monseñores Jorge Alberto Muñoz, Nelson Sierra Pérez (+), Aicardo Palacio Restrepo, Luis Carlos Ángel, J. Emilio Lema, Iván Darío Giraldo, Pbro. Diego Aurelio López López. Actualmente está en la Vicaría de Pastoral, de la cual depende nuestra Escuela, el Pbro. Gerardo Díaz Molina
Como Directores de Departamento los Pbros. Enrique Gil, Luis Humberto Arboleda Tamayo, Luis Alberto Ángel y Carlos Mario Alzate; y el Lic. Sérvulo Antonio Guerra Zuluaga.

Como Directores de la Escuela el Pbro. Enrique Gil, el Diácono Permanente Ignacio Ocampo, el Religioso Gustavo Zapata Pacheco y los laicos Amparo López, Laura Rita Hernández y el actual Néstor Adolfo Agudelo Gutiérrez.

Actualmente la Escuela cuenta aproximadamente con 65 estudiantes y seis profesores: Nora Yépes, Sérvulo Antonio Guerra, Giovanni Escobar Arismendi, Jorge Hugo Hernández, Alcides Mondt y Néstor Agudelo Gutiérrez.

Una de las novedades es la reforma del pensum académico, realizada a finales del primer semestre de 2004 y que pasó de siete a cuatro semestres. La Escuela cuenta con seis grupos o niveles, dedicados a estudiar diferentes temas que sólo motivan una profunda fe en el Señor, procurando que evangelicen y propaguen la Buena Nueva y sean cristianos comprometidos

Los requisitos para ser miembro de esta Escuela, son:

1) Carta de envío del párroco
2) Dos fotografías tamaño cédula
3) Pertenecer a algún grupo de la pastoral parroquial
4) Haber cursado 9° de bachillerato o estar cursándolo
5) Tener 15 años como mínimo o 50 años como máximo

El valor de la matrícula por semestre es de $30.000. La capacitación es en tres bloques: humanístico, bíblico y teológico.

Las inscripciones van este año hasta el 17 de febrero, aunque los encuentros los iniciaremos el próximo 10 de febrero de 2-5 p.m., en las instalaciones del Bachillerato de la UP.B. (Bloque A).
Mayores informes en el teléfono 2 51 77 00, extensión 418 con Néstor Agudelo, entre la 1:30 y las 5 p.m., de lunes a viernes.

Se le hace un llamado a todos los párrocos de nuestra Arquidiócesis de Medellín para que animen jóvenes con capacidad de liderazgo en los diversos campos de la pastoral parroquial.


¿QUÉ SON LAS COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE?

Son el primero y fundamental núcleo eclesial, llamadas a hacerse responsables de la riqueza y expansión de la fe, así como del culto que es su expresión. Hablando en singular, la comunidad cristiana de base es “célula inicial de estructuración eclesial, y foco de la evangelización (...) Medellín 15, III, 10.
Están llamadas a ser el signo que confirma con hechos el Mensaje de Salvación. (Medellín 8, III, 10).
Los líderes de estas comunidades pueden ser sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas o laicos. (15, III, 11).

Comunidad Eclesial de Base. Como COMUNIDAD, integra familias en íntima relación interpersonal en la fe. Como ECLESIAL, es comunidad de fe, esperanza y caridad. Es DE BASE, porque la forman pocos miembros, en forma permanente y a manera de CÉLULA de la gran comunidad. (Puebla 641).

La Comunidad Eclesial de Base es una célula viva de la parroquia, entendida ésta como comunión orgánica y misionera.

La Comunidad Eclesial en sí misma, ordinariamente integrada por pocas familias, está llamada a vivir como comunidad de fe, de culto y de amor; ha de estar animada por laicos, hombres y mujeres adecuadamente preparados en el mismo proceso comunitario; los animadores han de estar en comunión con el párroco respectivo y con el Obispo. (Santo Domingo 61)

Criterio fundamental
Lo que define esencialmente a la Escuela de Comunidades Eclesiales de Base es su interés en brindar formación básica a los colaboradores parroquiales de las distintas comunidades de la Arquidiócesis de Medellín. En consecuencia, los objetivos son los siguientes:

Objetivo general
Formar líderes parroquiales para que sean una ayuda eficaz en los diversos campos de la pastoral parroquial.

Objetivos específicos

1) Brindar capacitación teórica y práctica en las áreas Bíblica, teológica y humanística, para que los diferentes agentes de pastoral presten un servicio idóneo en sus comunidades parroquiales.
2) Ofrecer herramientas básicas a los estudiantes para la evangelización en la comunidad familiar, laboral, académica y parroquial a través de las diferentes clases, seminarios y actividades extras de la Escuela.
3) Promover encuentros al personal de la Escuela y personas particulares, para la formación doctrinal, pastoral y de espiritualidad.

Para lograr los objetivos planteados, tenemos en la Escuela las siguientes actividades y el siguiente pensum académico, con el ánimo de lograr una mayor integración y difusión del conocimiento:

Actividades
1) Clases teórico-prácticas
2) Retiros espirituales
3) Eucaristías
4) Convivencias
5) Encuentro con egresados
6) Jornadas pedagógicas
7) Envíos (estudiantes del último nivel)
8) Compartir fraternal

Pensum académico (Programas)



NOTA: Además de las clases teórico practicas, La Escuela ofrece a los egresados, seminarios y cursos sobre temas de actualidad doctrinal y pastoral, por ejemplo: Apocalipsis, Mariología, Espiritualidad entre otros.

• MISIÓN

La Escuela de Comunidades Eclesiales de Base hace parte del secretariado de Comunidades Evangelizadoras de la Arquidiócesis de Medellín y su tarea consiste en la formación de orientadores parroquiales que sean un punto de apoyo firme para los párrocos en los diversos grupos pastorales. Dicha formación se concreta a través de una vivencia comunitaria liderada por profesionales laicos comprometidos a nivel eclesial.

• VISIÓN

Dentro de los espacios de formación para los laicos, existentes en la Arquidiócesis de Medellín, la Escuela de Comunidades Eclesiales de Base quiere ser en diez años líder en la enseñanza de los elementos, principios y criterios que les permitan llegar al perfil del auténtico evangelizador parroquial, cuya característica central consista en animar el proceso de los diferentes grupos apostólicos.

• PROYECCIÓN

Consecuente con su objetivo general, La Escuela de Comunidades Eclesiales de Base le proporciona a los alumnos que terminan todo el ciclo programado, elementos humanos, teológicos y pastorales para que salgan afianzados como líderes capaces de ser una ayuda eficaz para los párrocos en los diversos campos de la pastoral parroquial.

ANEXO


LA EVANGELIZACIÓN DEL MUNDO CONTEMPORÁNEO (EXHORTACIÓN APOSTÓLICA DE S.S. PABLO VI, No. 58, 8-XII-1975):

Las Comunidades Eclesiales de Base deben ser destinatarias especiales de la evangelización y, simultáneamente, evangelizadoras.
Nacen de la necesidad de vivir aún más intensamente la vida de la Iglesia. O brotan del deseo y de la búsqueda de una dimensión más humana que difícilmente pueden brindar las comunidades eclesiales más grandes.

En algunos lugares estas comunidades surgen como respuesta a la penuria de sacerdotes que no favorece la vida normal de una comunidad parroquial.

Las auténticas Comunidades Eclesiales de Base se forman en Iglesia para unirse a la Iglesia y para hacer crecer a la Iglesia. Tienen las siguientes características:

 

1) Buscan su alimento en la Palabra de Dios.
2) No se dejan aprisionar por la polarización política o por las ideologías de moda.
3) Evitan la tentación de la contestación sistemática y del espíritu hipercrítico, bajo pretexto de autenticidad y de espíritu de colaboración.
4) Permanecen firmemente unidas a la Iglesia local en las que ellas se insieren, y a la Iglesia universal.
5) No se aíslan en sí mismas, no se creen la única auténtica Iglesia de Cristo, no anatematizan a las otras comunidades eclesiales.
6) Guardan una sincera comunión con los Pastores que el Señor ha dado a su Iglesia y con el Magisterio que el espíritu de Cristo les ha confiado.
7) -No se creen el único destinatario o el único agente de evangelización, o sea, el único depositario del Evangelio. Aceptan que la Iglesia se encarna también en formas que no son las de ellas.
8) Crecen cada día en responsabilidad, celo, compromiso e irradiación misioneros.
9) Se muestran universalistas y no sectarias.


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