JULIO 2008

Año Paulino, 28 de junio 2008 – 29 de junio 2009.
Por el Pbro. Elías Lopera Cárdenas.


ALGUNAS IDEAS EN SAN PABLO

San Pablo recibió el influjo, por su nacimiento en Tarso de Cilicia (Hch 21, 39), de la cultura griega; por su familia, del mundo hebreo y de la religión judía; como ciudadano romano (Hch 16, 37), conoció e hizo valer sus derechos como tal; y, desde que fue “tomado” por Jesucristo (Hch 9, 1-19), de la inducción de los Apóstoles y de las primeras comunidades cristianas , que desarrolló amplia y sabiamente.

Dice que la salvación es universal y ecuménica. La salvación ofrecida por Dios a todos los hombres y mujeres, sin distinción ninguna, por la fe en Jesucristo muerto y resucitado . Nos deja además, las líneas maestras del “Evangelio” con la auténtica y completa “memoria de Jesús”: la Cruz de Cristo es la cara inseparable de su Resurrección gloriosa.
San Pablo amonesta y corrige, y anima a dar testimonio de unión y de solidaridad con los más pobres, débiles y necesitados, agregando el ejemplo de una vida moral intachable en medio de una sociedad corrompida y de un mundo en conflicto . En Filemón recoge el principio cristiano del amor y la fraternidad, que supera la relación jurídica de amo y esclavo .

San Pablo no permite que se cuestione su misión, un mandato recibido del mismo Jesús resucitado; no por vanidad ni prestigio personal, sino porque estaba en juego la “memoria de Jesús” y la Verdad del Evangelio que predicaba .

La ley esclaviza, la fe emancipa y hace libres. La Justificación – Salvación no es por las obras cumpliendo la ley, sólo vale la fe en Jesucristo; pero obtenida la justificación y la condición de hijos(as) de Dios, el cristiano debe ordenar su conducta (obras de la luz no de las tinieblas, Gal 5, 19-26) para alcanzar la salvación; las buenas obras son los efectos del dinamismo del Espíritu .

El Apóstol de la gentes nos informa sobre las creencias de los cristianos, hacia el año 50 dC.,: Un solo Dios y un solo Señor; la Trinidad, Dios como Padre; la misión de Jesús Hijo de Dios y Mesías, su muerte, resurrección, ascensión y su venida – retorno (“parousía”); la acción del Espíritu Santo; las tres virtudes: fe, esperanza y caridad (1Tes y 1Cor 13) . Donde el AT dice Dios (Yahvé), San Pablo dice Kyrios (Señor Jesús).

El punto de partida de San Pablo es la Cristología: Cristo es la Buena Noticia del Padre y habita en medio de nosotros “Resucitado” (Gal 5, 1.5.6.11.16.18.24.25), actúa en nosotros a través de la expresión Espíritu (Rom 8, 14). La joya teológica de San Pablo es el himno cristológico (Flp 2, 6-11), síntesis audaz y madura sobre Jesucristo. Para San Pablo lo más importante es el testimonio (Flp 1, 12-14) y la prioridad de que Cristo sea predicado (Flp 1, 15-18) .

La antropología paulina fue formada de las Sagradas Escrituras. San Pablo escribió en hebreo y con mentalidad hebrea, por tanto, tiene una concepción unitaria del hombre como unidad sicosomática y, por ende, la muerte no es separación del alma y el cuerpo (concepción dualista inspirada en la filosofía griega), sino transformación. Al leer a Pablo debemos cambiar de mentalidad: no darle a sus palabras el sentido griego sino hebreo .

Nos presenta la Iglesia como universal, como pueblo de Dios y esposa del Mesías, una nueva creación de una humanidad unificada, edificio compacto y cuerpo en crecimiento. La Iglesia se llena de la plenitud de Aquél que llena todas las cosas, Cristo, su Cabeza (Ef 1, 22). La unidad se realiza logrando el amor y la fraternidad, derribando muros, aboliendo divisiones e infundiendo un Espíritu único .

SAN PABLO APOSTOL DE LAS GENTES.

En sus cartas, el apóstol siempre se presenta con el nombre de Pablo, Paulus (el pequeño), solamente Lucas ha conservado, en la primera parte de los Hechos - 15 veces -, el nombre hebreo de Sha’ûl (pedido) Saulo, Saúl. Los dos nombres eran costumbre de las familias hebreas, con la doble cultura hebrea-aramea y griega. Pablo es un judío de la diáspora (dispersión), término propio para denominar a las comunidades hebreas fuera del territorio de Israel, población que superaba a la de Palestina. Nació en Tarso, Cilicia (la actual Turquía) (Hch 7, 58; 21, 39 ; Flm 9 ), probablemente en el año 8 d.C. (se afirma que entre el 5 y el 10 d.C.). Proveniente de una familia hebrea, religiosa, tradicional y observante (Flp 3, 5-6 ), el mismo Pablo nos aporta sus condiciones étnico-religiosas: circuncidado el octavo día; del linaje de Israel, descendiente de Abrahán; de la tribu de Benjamín, como el rey Saúl; hebreo e hijo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de la ley, intachable.

Su primera formación la realizó en su familia, basada en el patrimonio cultural y religioso hebreo. Aprendió el hebreo-arameo para hacer las oraciones tradicionales, entender la lectura de la Ley y aprender las reglas de vida de los hebreos observantes. Asistió a las sinagogas, en esa escuela elemental: de los 6 o 7 años el varón frecuentaba la “escuela del libro”, a los 10 conoce la Mishnah(costumbres y leyes judías), a los 13 le obliga cumplir los mandamientos (Bar-mitzva) y a los 15 puede avanzar en el conocimiento de la tradición (Talmud). El año 26 d.C. entró a la escuela superior, la de Gamaliel en Jerusalén (Hch 22, 3; Gal 1, 13) . Gamaliel, sobrino de Hillel el viejo, tenía la escuela rabínica más famosa de su época, de tendencia farisea. Usaba con fluidéz el griego, y su judaismo recibió una fuerte influencia filosófica, cultural, social y política del amplio mundo helenista, acentuado por el estoicismo popular .

Era ciudadano romano (Hch 16, 37; 22, 28), contaba con las prerrogativas del ciudadano romano (Hch 25, 11-12; Flp 3, 20; Rm 13, 1-7).
Su padre le enseñó la Toráh y su oficio: fabricar tiendas (cfr. 1Cor 4, 12), trabajo manual que en la misión realizaba para sostenerse y no ser gravoso a nadie (cfr. 1Ts 2, 9); existe la hipótesis de que Pablo hubiera aprendido a tejer el paño rudimentario conocido como cilicium (cfr. Hch 18, 3).

En el año 34 d.C. (Jesús muere el viernes 7 de abril del año 30) se da la vocación (“conversión”) de Pablo en la fuga de Damasco (Hch 9, 1-19; 22, 4-24; 26, 9-18; Ga 1, 11-17); El mismo habla de “visión” o “iluminación” del Señor, dice que ha sido “tomado” o “conquistado” por Jesucristo, que tiene una relación o “conocimiento” con “Cristo Jesús, mi Señor”.

Estuvo en Arabia (Gal 1, 17). En el año 36 d.C. realizó su primera visita a Jerusalén, en compañía de Bernabé, a saludar a Pedro, a Santiago (no conoció los otros apóstoles) y a la comunidad cristiana (Hch 9, 26-28); en el 49, su segunda visita a Jerusalén, está presente en el primer concilio apostólico de Jerusalén (Hch 15, 1-35; Ga 2, 1-10). Fue arrestado en Jerusalén en el 58 y en Cesarea fue su reclusión. Su primer viaje apostólico fue a Anatolia en el 46, acompañado de Marcos y Bernabé (Hch 13, 1-14, 28). Su segundo viaje en el 50 al Asia Menor, Macedonia, Acaya, Filipos, Tesalónica y Corinto (Hch 15,36-18,22; 16,11; 17,1; 18,1), en compañía de Silas (Silvano) y Timoteo; en este año escribe las cartas Primera y Segunda Tesalonicenses (cfr. Los descubrimientos arqueológicos de Delfos). Su tercer viaje en el 53 y 54 a Galacia y Frigia, Efeso, Macedonia, Atenas, Corinto, Troade y Mileto (Hch 18,23-21,17; 19,1; 22.2; 20, 5-6,15-17); en estos años escribió Primera y Segunda Corintios, Filipenses, Filemón y Romanos. El cuarto viaje fue hacia Roma en el año 60 (Hch 27-28), durante el trayecto anunciaba a Jesucristo. En el 61 estuvo encarcelado en Roma. Unos dicen que en el 63 y otros que en el 67 fue martirizado, decapitándolo, en la persecución de Nerón, emperador del 54-68.

De las 14 cartas paulinas, hay cartas que unánimemente son consideradas como escritas por el mismo Pablo: 1Tes, 1Cor, Flp, Flm, 2 Cor, Gal y Rom; las otras son denominadas deuteropaulinas: Ef, Col, 2Tes, 1 y 2Tim, Tit y Heb, atribuidas a Pablo por la tradición. No queda duda que, tanto las propias de Pablo como las atribuidas a El, muestran la importancia de Pablo de Tarso en las primeras comunidades cristianas; es el personaje más conocido, no solo del cristianismo primitivo, sino también de la historia general de los años 30 al 70 d.C. No conoció personalmente al Jesús histórico, es decir, no tuvo contacto con El, y mereció un puesto al lado de los 12 apóstoles y ser reconocido históricamente como columna de la Iglesia al lado de Pedro. Pablo es un apasionado, un espíritu de fuego, que se entregó sin medida a su ideal: Dios y, alcanzado por Jesús de Nazareth, el Cristo, cuando comprende que sólo en El está la salvación.

El año paulino, convocado por el Papa Benedicto XVI , es una oportunidad para apropiarnos, estudiar y profundizar el legado, siempre actual, del gran Apóstol de las gentes, como un encuentro eclesial de oración, reflexión y vivencia desde la fe.

Referencias bibliográficas adicionales
Wikipedia, Pablo de Tarso. Consultada en http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_de_Tarso
Enciclopedia Católica, San Pablo. Consultada en http://www.enciclopediacatolica.com/s/sanpablo.htm
Anno Paolino Bimillenario della nascita di San Paolo Apostolo.
Consultado en http://www.annopaolino.org/index.asp?lang=spa





         
       
 
 
 
   
   
   
     
       
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