PABLO DE TARSO
JUBILEO PAULINO 2008-2009
Pbro. Guillermo Vásquez S. Cmf.PARA JUNIO
El sábado 27 de este mes de Junio, a las seis de la tarde hora romana, el papa Benedicto XVI, acompañado por su beatitud Bartolomé I patriarca ecuménico de Constantinopla, inaugurará un JUBILEO PAULINO pues se celebrarían los 2000 años del nacimiento del gran apóstol de los paganos. La celebración jubilar se extenderá hasta el próximo 28 de Junio de 2009.
El JUBILEO es una antigua institución cristiana de origen medieval pero que imita la utópica norma del libro sacerdotal del Levítico (25,8-17. 23-55) que ordenaba que cada 50 años, descansara la tierra de ser trabajada por el hombre, descansaran los seres humanos y hasta los animales, se condonaran las deudas, fueran liberados los prisioneros y redimido los esclavos. Otras normas similares estaban asociadas a la institución del jubileo, de idéntica inspiración ética y social, como por ejemplo la de prohibir el préstamos a usura entre los israelitas. No hay evidencias de alguna aplicación histórica de estas leyes ideales.
Desde que alrededor de 1300 DC el papa Bonifacio VIII convocó el primer jubileo cristiano del que se tenga noticia histórica, se han venido celebrando en la iglesia católica, teniendo especial relieve su celebración en la misma ciudad de Roma, adonde afluyen los peregrinos que aprovechan las fiestas para obtener bendiciones e indulgencias asociadas a la conversión de vida, la recepción de los sacramentos, la penitencia, la oración y la visita jubilosa a las tumbas memoriales de los santos apóstoles Pedro y Pablo. Con el paso del tiempo el plazo del jubileo fue abreviándose, celebrándose cada 33 años y finalmente cada 25, hasta llegar a la proclamación de jubileos extraordinarios. Muchos recordamos el impacto mediático pero también profundamente renovador dentro de la iglesia, de las celebraciones jubilares del año 2000, proclamado por el papa Juan Pablo II. El papa Benedicto XVI acaba de proclamar, como hemos dicho un jubileo paulino de carácter extraordinario, celebrativo, incluyendo peregrinaciones a la basílica romana de San Pablo “extramuros”, las demás concesiones jubilares e implicará, además, lo más importante, la profundización en los escritos del apóstol que nunca ha cesado en la iglesia a lo largo de los siglos y la difusión de sus enseñanzas entre el pueblo cristiano que lo conoce tal vez poco.
El jubileo paulino de manera casi providencial coincidirá con la celebración del Sínodo de los obispos, que tratara el tema fascínate de la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia. Quién más que Pablo se puso al servicio de la Palabra de Dios, el Evangelio, la Buena noticia del amor de Dios en Jesucristo que nos reconcilia, nos salva, nos justifica para que podamos ser hijos e hijas de Dios Padre en el Hijo y en el Espíritu Santo?
No sabemos exactamente el año en que nació Pablo pero no debió ser después del año 10 de nuestra era, pues de otro modo no cuadraría la cronología de su vida. Sabemos por ejemplo que muy seguramente alrededor del año 50 DC debió estar predicando en Corinto, el gran puerto griego del Mediterráneo oriental en donde tuvo que comparecer ante el procurador Galión (Cfr Hch 18,11-16), quien por esa fecha gobernaba la provincia de Acaya como lo demuestra una famosa inscripción pagana encontrada en el santuario de Delfos. La muerte de Pablo debió tener lugar, por tarde, en el año 64 DC, durante la persecución de los cristianos de Roma y sus alrededores bajo el emperador Nerón. Todo esto para justificar la fecha del jubileo que de otro modo podría parecer arbitraria.
Ante la proclamación del jubileo paulino hecha por el papa, se impone la pregunta por la persona misma de Pablo: quién era él? Qué sabemos de su vida y de su obra? Por qué razones celebrar su jubileo? Acaso no era un misógino y un moralista obsesionado con la sexualidad, como lo presentan muchos, incluso algunos cristianos? Y de sus escritos, si son auténticos? Si expresan su verdadero pensamiento? O se trata de una atribución legitimadora como es el caso de muchos de los escritos bíblicos?
A estas preguntas y a otras muchas que se nos ocurrirían en torno a la figura de Pablo tratarán de responder, con sencillez, estos artículos encargados por los directores de “El informador”. Aparecerán cada mes durante los meses del jubileo paulino con el siguiente plan:
1. La imagen negativa de San Pablo en el pensamiento moderno, y el desconocimiento de sus enseñanzas entre los cristianos.
2. La vida de San Pablo según el libro de los Hechos y según sus propios escritos.
3. Los textos paulinos: su género literario y su autenticidad.
4. Las grandes cartas: Romanos y Gálatas.
5. Las cartas más personales: Filipenses y Filemón.
6. La apasionada correspondencia con la iglesia de Corinto.
7. Las primeras cartas: las cartas apocalipticas: 1 y 2 Tesalonicenses.
8. Las cartas discutidas: Efesios y Colosenses.
9. Las cartas discutidas: Las pastorales: 1 y 2 Timoteo y Tito
10. Síntesis de la teología paulina: La salvación es gratuita en Jesucristo
11. Síntesis de la teología paulina: La iglesia, cuerpo de Cristo en quien se realiza la salvación.
Damos gracias a los directores de EL INFORMADOR por pedirnos el hermoso servicio de recordar al gran apóstol Pablo de Tarso, heraldo de Jesucristo, servidor de su Palabra. A nuestros lectores les pedimos peregrinar espiritualmente a la época, la vida y la obra de EL APOSTOL leyendo y releyendo a lo largo de este año el libro de los Hechos y las 13 cartas que llevan el nombre de Pablo. Será su propia voz, su palabra profética, la que les revele el misterio de piedad que a él le fue confiado.
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